martes, enero 27, 2009

Terapias alternativas: Síndrome de fatiga crónica (Dra. Margarita Madrid Guillen)

Enfermedad incapacitante, debido a anormalidades neurológicas, inmunológicas y hormonales. Existe hace mucho tiempo, pero se reconoció hace15. En Estados Unidos y México afecta a gran número de personas. Es el médico general quien, con frecuencia, atiende a este tipo de pacientes. Actualmente, hay mucha información científica sobre este problema y se sabe más sobre él para conocer su patología, facilitar su diagnóstico y dar el tratamiento adecuado.

El síntoma principal es la fatiga persistente o recurrente, sin explicación. No es consecuencia de esfuerzo físico o mental y no se alivia con descanso. Incapacita al paciente para realizar labores ocupacionales, educativas, sociales o personales. Pueden presentarse otros síntomas y signos, pero se requieren, por lo menos, 4 para identificarlo como tal. Son dolor de garganta; deterioro de la memoria y concentración; palpitación o mayor sensibilidad en ganglios linfáticos, cervicales o axilares; dolores muscular y de articulaciones sin artritis; de cabeza; sueño no reparador y malestar por más de 24 horas, después de realizar algún esfuerzo.

Es más frecuente en mujeres que en hombres. La hipótesis sobre presencia de agentes infecciosos, tipo virus de la influenza, gripe, mononucleosis infecciosa y otras más, como causantes de la enfermedad, es discutible, pues no coincide la fatiga después de resolverse los cuadros infecciosos mencionados. También es discutible el virus Epstein-Barr como desencadenante del síndrome.

Al ser más frecuente en la mujer hace pensar que hay factores hormonales, ováricos, reproductivos y endrocrinológicos que lo causan. Mujeres, que padecen fatiga crónica, refieren irregularidades del ciclo menstrual antes del inicio de la enfermedad, y al coincidir con la presencia de quistes ováricos, hace concluir que el síndrome de ovarios poliquísticos aumenta el riesgo de padecerlo. Otras posibles causas son problemas de transmisión sexual, pélvica inflamatoria, dolor crónico de garganta, alergias nasales y sinusitis recurrente.

Su manejo adecuado es sintomático, disminuyendo la depresión, dolor de cabeza, dolor muscular y trastornos del sueño. Se recomienda actividad física monitoreada, tratar la infección concomitante si la hay e indicar antiinflamatorios para disminuir la inflamación de nódulos en cuello, axilas y articulaciones. La alimentación saludable es básica. Deben ingerirse jugos depurativos, administrar vitaminas del complejo B, hidroterapia, acupuntura y masajes terapéuticos, así como Flores de Bach y terapia emocional. Escuchar al paciente, comprenderlo y estar pendiente de su evolución son claves para crearle confianza y lograr su recuperación anticipada.

1 comentario:

doggie dijo...

para controlar el

dolor cronico
de espalda debemos acudir
al especialista,
ya que el nos podra dar lo adecuado y lo que necesitamos,
por ejemplo yo tomo lortab, que es una medicina que uso para
contrarrestar el dolor cronico que tengo hace años,
pero esta medicina me lo receto el doctor, lo tomo con moderacion.